Noticias de June, 2015

Apagon en la selva

Por Elliot Blumberg 8 de Junio de 2015

Kael, Mel y nuestro invitado José conversando en la presa. Kael desvía el agua fuera del tanque para poder efectuar las reparaciones en la tubería. Observa la tubería en la parte inferior. Este árbol caído se interpuso en su camino. Fotógrafo ¡fotografiado! Elliot se abre camino a machetazos a través de la maraña de lianas para permitir el paso de la tubería. ¿Habíamos mencionado a las hormigas? Defendieron con uñas y dientes su hogar y nosotros sufrimos las consecuencias.

¿Qué haces cuando te quedas sin electricidad? ¿Encender velas, resguardarte, llamar a la compañía eléctrica?

Aquí, nuestro proceso es un poco más activo. Como quizás sepas, o quizás no, Centro Mamoní funciona casi exclusivamente con energía hidroeléctrica. La luz, herramientas eléctricas, lavadora, nevera, conexión a Internet y demás aparatos funcionan con electricidad cortesía de la cuenca superior del río Mamoní. Así que cuando nos quedamos sin electricidad y las luces se apagan, nos ponemos nuestros linternas frontales y subimos por el arroyo hasta la represa para revisar y reparar.

Al final de la estación seca a menudo hay días que no disponemos de suficiente potencia para hacer funcionar la nevera (problema resuelto con la reparación y conversión de un viejo congelador de bajo consumo) o la lavadora. Así que puede que pienses que más lluvia significa mayor garantía en el abastecimiento de energía. ¡No siempre!

Las tormentas derriban árboles, intensifican la erosión y enturbian el agua de los arroyos. La tubería que provee agua a nuestra planta hidroeléctrica puede reventar, obstruirse o romperse. Cuando la planta hidroeléctrica deja de recargar las baterías, en apenas unas horas nuestra actividad drena las baterías y nos quedamos a oscuras. Así que cuando nos quedamos sin electricidad la noche del viernes, nos achacamos no haber prestado más atención. Nos pusimos las botas, cogimos nuestras linternas y marchamos arroyo arriba para inspeccionar el problema.

A pesar del complejo sistema de Kael de boquillas, indicadores y válvulas, no pudimos encontrar el origen del problema, por lo que el apagón continuó. Pasamos la noche del viernes acurrucados alrededor de velas y del brasero del Comedor. El equipo ascendió el arroyo de nuevo el sábado por la mañana y, finalmente, encontró el origen del problema: una enorme rama que se había caído y que rompió la tubería, provocando que el agua se derramara sobre el arroyo montaña abajo enturbiando el agua.

Tras horas de arduo trabajo con los machetes y una sierra circular inalámbrica conseguimos reemplazar el pedazo de tubería afectado. Tuvimos que atravesar una maraña de lianas y ramas con nuestros machetes haciendo equilibrio sobre un improvisado y precario puente de lianas para permitir el paso de la tubería. Mientras Kael buscaba pedazos de PVC y uniones de tuberías, Abhijai, Pablo, Nelson, Rachel y yo cortábamos con una segueta ambas partes de la sección rota. ¡Tras arduas horas de trabajo, conseguimos nuestro objetivo!

Consejo: Lea detenidamente las instrucciones antes de aplicar la cola para PVC. Sabrás que: 1.) No hay que aplicar cola en la parte exterior de la unión, ya que fundirás, innecesariamente, el plástico y debilitarás la unión, y 2.) Hay que dejar que la cola se seque bien (24 horas aproximadamente) antes de dejar que entre en contacto con el agua.

El sábado por la noche la luz se fue de nuevo. Debido a que no seguimos las instrucciones antes expuestas, nos quedamos sin electricidad de nuevo. Coge tus botas, faros y machetes. ¡De vuelta a la selva! Incapaces de reforzar las uniones y construir un andamiaje para sostener la recién reparada (y posteriormente reventada) tubería, nos rendimos a los elementos y lo dejamos. Pasamos otra noche acurrucados alrededor de velas y el brasero.

El domingo por la mañana, ¡Kael vino al rescate! A las 6 de la mañana, nuestro intrépido director de operaciones subió sólo el arroyo, coló de nuevo la tubería y utilizó unas ramas como soporte para la tubería. ¡Se convirtió en nuestro héroe! Volvimos al mundo de Internet, luz artificial y aparatos eléctricos. Sólo tenemos que acostumbrarnos a ducharnos con agua turbia por unos días.

A toda maquina

Por Elliot Blumberg 3 de Junio de 2015

¡La recompensa del trabajo bien hecho! El huerto produce más que nunca. Gabriel Salazar prepara bambú para el complejo para el personal Abhijai Mathur, voluntario en su segunda etapa con Earth Train, cortando bambú con la sierra de calar. Leandro colocando el bambú en su sitio. Estas paredes, a la vez que confieren privacidad, permiten que pase la brisa. Luis reflexionando sobre el boceto final de su informe: “Selva y humanidad: Historia de las Poblaciones del Valle del Mamoní.”. Mel haciendo bocetos para instalar paredes corredizas en Casa Mono. Nelson Reed, estudiante en prácticas, es ahora un experto manejando el machete. Nelson ayudando a Mark a cosechar guineos. El equipo de cocina trabajando juntos para preparar unos deliciosos gnocci. Pablo Tocalini organizando el almacén para una nueva temporada de actividades. Rachel Worthington buscando recetas deliciosas para el almuerzo :)

Estamos encantados de informar que Centro Mamoní vuelve a estar lleno de nuevos estudiantes en prácticas, voluntarios y personal de Earth Train. Es un hervidero de gente trabajando, herramientas en funcionamiento y voces enérgicas. El olor a madera recién cortada se mezcla con el del pan campestre recién horneado de Kael creando una atmósfera gratificante.

Abhijai Mathur, voluntario en su segunda etapa con Earth Train, está apoyando en los trabajos para culminar el último edificio en construcción en Centro Mamoní. Gracias a la dedicación de Leandro, Gabriel, Kike y la suya propia, las secciones de lavandería y almacén están próximos a su fin, con planes de incorporar alojamiento para el personal en el futuro.

El huerto está a pleno rendimiento, proporcionándonos verduras frescas para ensaladas, salsas y el célebre picante de ají chombo de Mark. Nelson Reed (voluntario) y Mark (miembro de Earth Train) van comenzar, a finales de mes, los trabajos para llevar a cabo nuestro tan ansiado e innovador proyecto que combinará el cultivo de arroz con la acuicultura.

Mel Evans, estudiante de arquitectura en la Escuela Superior de Arte y Diseño de Massachusetts, ha tomado las riendas de la dirección arquitectónica y estructural del Centro Mamoní. ¡Ánimo Mel!

Rachel Worthington y Pablo Tocallini, nuestros recién incorporados codirectores de producción alimentaria y desarrollo local, han puesto en marcha "Corazones Contentos", una coalición liderada por Earth Train para traer alimentos ecológicos y fuentes de proteínas para todas las escuelas del Valle del Mamoní, comenzando por San José.

Luís Bravo, nuestro historiador mexicano, está a punto de presentar su borrador final sobre la historia reciente del Valle del Mamoní y sus residentes.

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