La MET Descubre Guna Yala

Por Elliot Blumberg 25 de Febrero de 2015

Los estudiantes están listos para la aventura a Guna Yala no abierta a turistas y que les cambiará la vida Los estudiantes se llevaron bien con su conductor Guna y hablaron sobre música y fotografía Quisieras tú dormir en estas colchonetas en una carpa en la playa? Los chicos la pasaron duro. El canal dio un reflejo clarito del follaje Los estudiantes desembarcan y se preparan para la caminata--con la ayuda de los guías Guna, por supuesto Los estudiantes cruzaron un puente precario sobre una quebrada Todos cruzan la pista de aterrizaje abandonada--la parte de más calor de toda la caminata. Caminando la cuesta para llegar a Cangandi. Es bastante la inclinación! Unas niñas Guna le ponen trenzas a una estudiante de la MET en Cartí Los habitantes de Cangandí están terminando con la construcción de la casa cultural--un lugar muy agradable para los visitantes quedarse Los estudiantes de la MET ayudaron con la construcción Una niña Guna fascina al público con un baile y una canción sobre la comarca Nathan Gray y el Sahila de Cangandí firman un acuerdo para continuar la sociedad existente que disfruta Earth Train con la comunidad de Cangandí Estudiantes y niños residentes se hicieron amigos a través de juegos y arte Cameron Harnish, miembro del equipo ET les pone a los niños en orden La MET entregó regalos de útiles escolares como una muestra de gracias por el pueblo El polvo de dos meses se quita con tan solo un poquito de trabajo Todo el mundo dibujando en la casa cultural Algunos de los cuadros Después del trabajo, todo el mundo se fue para el río Alguien quiere jugar?? Gracias a todos por un día maravilloso en Cangandí! Después de un día largo, los estudiantes volvieron a la isla para relajarse en la playa en un atardecer inolvidable

El grupo de extranjeros más numeroso jamás visto en Cangandi, visitó este mes este pueblo Guna de tierra firme. Un grupo de más de 40 personas, compuesto por estudiantes y maestros de la MET y personal de Earth Train, dejaron atrás el asfalto para iniciar una caminata por la selva y sumergirse en un día de trabajo agotador, estrechando lazos con los niños Guna a través del arte, dándose un chapuzón reconfortante en el río y que culminó con la renovación del acuerdo oficial de colaboración entre Earth Train y el pueblo y autoridades locales.

Esta visita formó parte de la visita de la Escuela Metropolitana de Panamá a Guna Yala, organizada por Earth Train. El grupo se embarcó en una aventura de 4 días en los que tuvieron la oportunidad de descubrir muchos aspectos de Guna Yala que nunca, o sólo en ocasiones excepcionales, se muestran a los turistas.

Que Guna Yala es hermosa es una realidad irrefutable, pero algunos efectos del cambio climático están haciendo mella en el paisaje y nos recuerdan el impacto que nuestras acciones tienen sobre el medio ambiente. Nos alojamos durante tres noches en Asserdup, una diminuta isla Guna que comienza a mostrar signos de erosión a orillas del mar. La cercana isla de Gardi sufre inundaciones debido al aumento del nivel del mar. Muchas comunidades se enfrentan a una difícil decisión: si deben o no mudarse a tierra firme. Durante las tareas de limpieza de la isla en la que nos alojábamos, los estudiantes debatieron sobre los problemas del cambio climático.

Además de aspectos ambientales y biológicos, los estudiantes también tuvieron oportunidad de presenciar algunos de los aspectos más destacados de la cultura Guna, como la celebración de la Revolución Guna de 1925 o la ceremonia de la pubertad femenina en pleno apogeo, entre otros. Murales de famosos líderes Gunas de la Revolución y pintadas de "¡Viva GUNA YALA!" y "90 años de lucha" inundaban las paredes de los edificios en la isla de Gardi que visitamos. Los niños danzaron al son de flautas y maracas indígenas. Se disfrazaron de policías coloniales en una recreación dramática y extravagante de la opresión cultural y física que los Gunas padecieron, lo que les llevó a la revolución. El grupo también visitó un museo local y aprendió a hacer winni: pulseras tradicionales Gunas de abalorios.

En tierra firme, los estudiantes comprobaron por sí mismos la dificultad de vivir en un área remota. Cangandi está ubicado en lo alto de una loma con unas vistas impresionantes sobre el valle, pero lo que abunda en belleza, escasea en recursos, la falta de agua potable es la ausencia más notable. La manera más sencilla de llegar es en bote por un canal creado durante la ocupación estadounidense hasta un aeropuerto abandonado y luego caminar durante más de una hora cruzando su pista y adentrándose en la selva. Baste decir que la ubicación de la aldea no se presta bien para la importación/exportación. A pesar de todos los inconvenientes logísticos, nos recibieron con todo tipo de agasajos. A la llegada de los estudiantes, la comunidad tenía preparado bastante pescado ahumado y un montón de yuca hervida. Disfrutamos de canciones Gunas y compartimos tiempo con los estudiantes coloreando, armando sillas y preparando las aulas para el inminente año escolar. Al final, los niños se divirtieron en el río, saltando al agua desde la orilla.

Algunas de las preguntas más importantes planteadas en el viaje son demasiado complejas como para responder aquí: como sociedad, ¿qué podemos aprender de los Gunas y viceversa? ¿En qué se diferencian sus vidas de las nuestras? ¿Cómo pueden mejorar los Gunas su calidad de vida sin renunciar a sus raíces indígenas? Los estudiantes reflexionaron sobre esto y mucho más ya que el personal de Earth Train les encomendó la misión de hallar dichas respuestas a lo largo de sus carreras y vidas.

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